[MIL PALABRAS] El corazón de Plutón

El pasado 13 de julio, como estaba anunciado, vimos las primeras imágenes reales y detalladas de Plutón (hasta entonces sólo teníamos borrosas esferas difuminadas). De todos los planetas del Sistema Solar, este pequeño escurridizo era el único al que todavía no habíamos podido fotografiar en condiciones. En pleno siglo XXI es tan maravilloso que el ser humano siga siendo capaz de desvelar misterios astronómicos tan próximos que recuerdo aquellos días de EGB, cuando los profesores nos hablaban del Sistema Solar, y nosotros nos conformábamos con los dibujos de vivos colores, idealizaciones irreales, que ilustraban nuestros libros de texto. Gracias a ellos, para nosotros el sistema solar era una especie de serie de dibujos animados con planetas de colorines, estrellas brillantes y asteroides dignos de películas de Steven Spielberg, lo que no hacía más que aumentar nuestra curiosidad y fascinación.
La nave “New Horizons” que nos ha enviado las impresionantes primeras imágenes de Plutón partió de La Tierra en enero de 2006. Entonces el cuerpo celeste era considerado el noveno y más pequeño planeta del Sistema Solar. Sin embargo, durante el viaje de la “New Horizons”, la Unión Astronómica Internacional resolvió que Plutón dejaba de ser un planeta como La Tierra o Saturno, y le rebajaba a la condición de “planeta enano”, como tantos otros anónimos que pululan nuestros confines. Y es que las nuevas investigaciones confirmaron que Plutón no cumplía una de las premisas necesarias para considerarlo un planeta: tener una atracción gravitaroria suficiente como para limpiar su órbita de polvo y otros objetos menores. Así pues, el objetivo de la “New Horizons” seguía siendo el mismo, pero curiosamente había perdido parte de su prestigio. Nos habían “robado” ese noveno planeta que tanto nos excitaba de pequeños, aunque a los científicos les daba igual: seguía siendo muy interesante para investigar.
Desde luego no fueron pocas las quejas de los más profanos sobre la degradación de Plutón: ¡era injusto! Nos gusta tanto indignarnos… Tantos años aprendiendo que el Sistema Solar tenía nueve planetas que pasar a tener sólo ocho nos parecía tan escueto… Sin embargo, si cambiásemos la definición de lo que es un planeta para adecuarla a las características de Plutón, como muchos pidieron, tendríamos que dar la bienvenida al Sistema Solar a numerosos pseudoplanetas más, alguno incluso más grande que Plutón. Nuestro sistema planetario tendría, entonces, quince, dieciséis, veinte planetas, según fuéramos descubriendo tantos y tantos “planetas enanos”. Llamarle “planeta” a Plutón era más una idealización que una teoría científica sostenible. Pero nos resulta tan difícil desechar las costumbres que intentamos evitarlo como sea. Las imágenes de la “New Horizons” quizá no sean las de un planeta propiamente dicho, pero en el fondo qué más da: se trata de un gran logro para la Humanidad. No son pocos los que ya han creído ver una especie de mancha blanca en su hemisferio sur bien parecida a la representación simbólica humana de un corazón. Desde luego es sólo una coincidencia, pero no deja de ser una entrañable metáfora, como el último intento de mantener un vínculo difícil y complejo entre nosotros. Al menos lo has intentado, pequeño Plutón.

[MIL PALABAS] es el artículo de opinión dominical de La Retina de Cristal.

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