Obras y autores

HEC_0176 (Copy)

 ¡Zas! Un golpe más, y otra esquirla de madera caía al suelo. Cada acción tiene su reacción. O varias. Cuando golpeaba, él se concentraba sólo en el punto del tronco que estaba moldeando. Pero todo empezaba por un impulso nervioso en su cerebro que le hacía golpear el cincel con el martillo. La fuerza se transmitía por sus brazos tensados hasta el percutor preciso, que se clavaba en la tierna madera para desgajarla una y otra vez, para sacar esa forma que escondía, dejarla libre de la materia que la apresaba, como decía Miguel Ángel. El autor, el escultor callejero, es anónimo. Su obra, sin embargo, personifica un nombre internacionalmente conocido: Miguel de Cervantes Saavedra. Este busto naciente es el fiel reflejo de la inspiración que nos inunda aún hoy. A mí me llama la atención la abnegada dedicación de este escultor callejero, cincelada va, cincelada viene, bajo un sofocante calor veraniego, y lo inmortalizo en plena faena. Y ya no sé cuál es la obra de arte, quién el autor y quién el homenajeado.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.