La terraza de San Antonio

DSC_0188 copia (Copy)

No hace muchas fechas hablábamos de las cualidades arquitectónicas de la Iglesia de San Antonio de Aranjuez, proyectada por los arquitectos Isidro González Velázquez y Santiago Bonavia en el siglo XVIII. En nuestros análisis y fotografías aparece siempre la reconocida estampa de la fachada ondulante de tan curiosa iglesia circular. Sus soportales, sus arcos, sus barandillas… Y su terraza. Una terraza que ha permanecido cerrada al pueblo durante décadas. Ni los más viejos del lugar recuerdan nunca haber tenido la oportunidad de acceder a ella. Y no se trata de una terraza cualquiera: desde ella se contempla una espectacular vista del Real Sitio, de la Plazuela de la Mariblanca, uno de los puntos urbanos más importantes de Aranjuez, su entrada desde Madrid por el Puente de Barcas, el Palacio por encima de las históricas casas de Infantes y Caballeros e, incluso, el acceso al extraño segundo nivel interior de la iglesia, cuyo uso es hoy todavía un misterio. Pero es gracias a Daniel Ruíz y su empresa Focus Aranjuez que las puertas de todos estos lugares otrora reservados a privilegiados se abren para regocijo de un pueblo que, en masa, acudió a su desinteresada llamada. Y nosotros, desde luego, también.

HEC_0016 (Copy)

La visita se inicia en una modesta puerta por la que accedemos a una angosta escalinata de madera. No hay adornos, ornamentos ni ostentosidad; sólo, austeridad y grietas por doquier.

HEC_0012 (Copy) (3)

HEC_0014 (Copy)

Finalmente llegamos al final: una pequeña puerta lateral por la que accedemos a la terraza prohibida. Desde los primeros pasos, aun sin acercarnos a la barandilla, se intuyen espectaculares vista. Al fondo, el Real Palacio de Aranjuez.

HEC_0017 (Copy)

HEC_0025 (Copy)

La gente se agolpaba para buscar ese ángulo inédito e inmortalizarlo. Las cámaras de fotos y algunos móviles echaban humo. Por fin nos acercamos a la barandilla de piedra y la recompensa no podría ser mejor:

HEC_0065 (Copy)

HEC_0040 (Copy) (2)

La Plazuela de la Mariblanca (oficialmente de San Antonio) debe su popular nombre a la fuente que vemos al fondo (y más grande en la imagen de abajo), que a su vez debe su nombre por su semejanza a una estatua sita en la Puerta del Sol de Madrid.

HEC_0072 (Copy)

La Plazuela fue uno de los primeros lugares planificados del Real Sitio de Aranjuez, ejemplo de ciudad diseñada sobre plano, y es un eje fundamental en la configuración de la ciudad. Aquí tuvieron lugar los primeros asentamientos antes de constituirse la ciudad propiamente dicha. Una vez nacido el municipio como tal, siglos atrás, el lugar fue recuperado y marcó profundamente la esencia de Aranjuez. Tras el desdoblamiento de la Autovía de Andalucía (desterrando para siempre el terrible tráfico) ya en 1989, la recuperación fue plena hasta convertirlo también en uno de los lugares más entrañables de la ciudad actual.

HEC_0078 (Copy)

Otro de los aspectos más interesantes son las arquerías que circundan la plaza prácticamente en toda su extensión, con cuatro arcos triunfales en sus esquinas. Unas arcadas que conectan importantes edificios históricos reales como la Casa de Oficios y Caballeros y la Casa de Infantes, que llegan a conectarse con la Iglesia de San Antonio y con el Palacio Real.

HEC_0042 (Copy)

HEC_0055 (Copy)

HEC_0081 (Copy)

HEC_0098 (Copy)

HEC_0028 (Copy)

Las vistas del Real Palacio de Aranjuez sobre la Casa de Caballeros son espectaculares:

HEC_0073 (Copy)

HEC_0080 (Copy)

HEC_0100 (Copy)

Por otra puerta accedemos a la parte superior del interior de la iglesia, desde donde tenemos una estupenda perspectiva del primigenio cuerpo circular que da tanta personalidad a este recinto sagrado:

HEC_0088 (Copy)

HEC_0095 (Copy)

HEC_0091 (Copy)

Abajo, imágenes de la linterna que deja pasar la luz natural.

HEC_0093 (Copy)

HEC_0094 (Copy)

De nuevo en el exterior, sobre nuestras cabezas, el espectacular escudo de piedra que preside la fachada y que, desde abajo, parece tan pequeño, se ve ahora gigante:

HEC_0036 (Copy)

Finalmente, los modestos y viejos tejados de la Villa de Aranjuez: contraste perfecto de un pueblo pobre asentado en un Real Sitio con privilegios. Privilegios que hoy son nuestros y que, ojalá, lo sean para siempre.

HEC_0047 (Copy)

Anuncios

Los comentarios están cerrados.