Archivo para enero, 2013

Incomprensible

HEC_0337 (Copy)

Anuncios

Detener las aguas de un río

HEC_0227 (Copy)

Creía que todo era factible. Que el tiempo sería un aliado, no un enemigo. Creía que podría llegar lejos e incluso alto. Sentía el impulso de la locura, esa locura de los pocos años. Guardaba entre mis manos mi más preciada herramienta para paliar de mi inteligencia su escaso grado: la ilusión. Una ilusión que me alimentó durante años, pero que poco a poco se fue gastando. Hoy ya no queda nada y es absurdo negarlo. Cometí el gran error de creer en mí mismo. Hoy soy ese monstruo que emerge de la niebla asustando a todos a su paso. Soy ese engendro desgraciado que debería callarse y dejar de molestar. Por alguna extraña razón creí tener derecho a soñar. Creí que podría demostrar algo. Pero todos saben que al final es imposible retener las aguas de un río.

Y por la corriente ahora sólo me dejo llevar, tratando de no hacer ruido.


Rama seca

HEC_0170 (Copy)


El sueño de una gárgola

HEC_0037 (Copy)

Y convertida en piedra fue al fin feliz.


Con el alma entre las manos

HEC_0216 (Copy)

Está lloviendo sobre la ciudad.
Hay un perro vagabundo perdido en la estación
que se refugia de la realidad.
Y yo me refugio en cada rincón
de esta pesadilla, de mi propia verdad.

Salgo a la calle mirando las nubes.
Mis pies mojados resbalan, se hunden
en charcos amargos recién inventados
en el zafarrancho de mil fracasos.

Llego al jardín solitario.
Me bebo el aroma a silencio,
y pienso: “No voy a rendirme ahora.
No voy a salir corriendo.”

Pero al aire le falta un credo.
Al jardín, un poso sincero.
Pero, sobre todo, a mi me falta talento.

Debajo del puente, el gris, el blanco y el negro
de una foto que no quiere que la tome
que no quiere ser el invento
de un pobre perro, de un loco que se cree cuerdo.

Un pato atraviesa el puente y yo lo dejo preso
en la retina de cristal de mi espejo
para convertirlo en borroso recuerdo.

Vuelvo a casa calado, con el alma entre las manos.
Un jarro de agua en la cabeza y todo el pelo despeinado.

Sentado en la nada languidezco.
No quiero hacer ruido ni causar estruendo.
¿A quién le importan estas historias?
Son tan sólo lo que siento.


Hoja dormida

HEC_0163 (Copy)No está muerta, aún respira.


Musa

HEC_0027 (Copy)

Parado en el tiempo, sólo un recuerdo. Anclado en la distancia, un error. Perdido en tu mente, un mal sueño. Rogándole a la noche, un perdón. Hierbe en el aire el sabor de tus promesas. Mezclado con mi vida, tu locura. Alquimistas de lo imposible convirtiendo nuestros pies en las raíces de nuestra casa. Llueve sobre nosotros el sabor diez años a tu lado. Nieva sobre la madrugada el calor de tus abrazos. Si no llega la primavera, quiero congelarme pegado a tu cintura. Pero si tenemos que despedirnos, nada mejor que morir de amor dando besos a la Luna. Y cantar una canción sin principio, pero con final:

Era mentira lo que me decían:
el amor viene y va.
Tú me has dispensado medicina
que no se receta en ningún bar.

Tus besos, caramelos;
en mi boca, agua del mar
es como sabe el silencio,
es como escuece tu soledad.

Estoy gritándole a la noche
que no se enfade con la Luna.
En la vida hay mil razones,
en la mía tú eres musa.