¿Para nada?

Si finalmente te atreves a dar ese gran paso que yo jamás, cobarde, me atreveré a dar, no podrás contar con mi ayuda (mi estupidez sería una traba más que un empuje), pero al menos sabes que estaré siempre a tu lado. Y si alguna vez te desesperas y crees que todo es inútil, te cantaré: “Para nada te vale una vida varada. Hoy te toca romper la baraja, porque anclada ni subes ni bajas. Para ser, para estar, para echar a volar; hoy te toca soltar las amarras. ¿Cómo que ‘para qué’? Porque puedes. Y sé que si quieres… ¡te sobran las alas!”

Ánimo, Pequeña.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.