Todo aquello que jamás seré

Anoche tuve un sueño…

Era un reconocido fotógrafo cuyas imágenes ilustraban prestigiosos libros, famosos museos y galerías de arte en la capital. Soñé que mi prosa dormía tranquila en miles de páginas de libros admirados de librerías de medio mundo. Soñé que de mi piano salieron melodías que tarareaba la gente por la calle mientras iba al trabajo. Y cuando volvía, compraba el periódico para leer mi último artículo de investigación. Anoche tuve un sueño y viajé por medio mundo firmando autógrafos a gente que no se identificaba como admiradores míos, sino como amigos. De regreso a mi casa en el campo, dispuesto a escribir otra novela de éxito, la luz del porche estaba encendida, y la chimenea escupía a borbotones nubes de humo. Anoche tuve el sueño de que era alguien, y ese alguien se iba a dormir con una sonrisa en los labios.

Justo cuando quise reencarnarme en mi álter ego onírico, abrí los ojos y te vi durmiendo a mi lado. Y nunca, jamás, me sentí tan feliz por estar despierto.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.