Arde Córdoba

Por el camino, el viajero a veces se encuentra con imágenes curiosas por las que merece la pena tener la cámara siempre preparada. Desgraciadamente, no siempre dichas imágenes son bonitas. El cielo oscurecido por una columna de humo no presagia nada bueno. Eso pasó el miércoles, cuando pasábamos por Córdoba de camino a Madrid, tras disfrutar de una reconfortante temporada en Sevilla, y nos sorprendió esta imagen: Córdoba acongojada por un incendio que aun está activo, aunque controlado. El fotógrafo siempre ha de estar preparado, porque en cualquier momento necesitará disparar. Más de una vez algún conocido me pregunta por qué llevo siempre la cámara a cuestas, aunque sea simplemente paseando. ¿Y por qué no? Si no hubiera sido así, en muchas ocasiones, habría dejado escapar “momentos decisivos” irrepetibles. Y es que no es la cámara lo que pesa, sino el arrepentimieto de habérmela olvidado.

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