Somos los cuartos

 

A esta Retina no le gusta hablar de política, pero el movimiento inédito del 15M quizá lo merecía. Apoyamos decididamente el voto en blanco, un voto que es una clara apuesta por la democracia, por ejercer nuestro derecho a votar libremente (algo tan valioso que no apreciamos lo suficiente). Pero al mismo tiempo manifestamos nuestro descontento con la clase política en general. Votar en blanco no es estar indeciso, sino todo lo contrario: es tener las cosas muy claras. Es no dejar que nadie decida por nosotros, sino agarrar el toro por los cuernos y plantarse delante de las urnas con un mensaje muy claro: ninguno de vosotros merece mi confianza. Es una bofetada a todos los partidos, los grandes y los pequeños, para que aprendan que tenemos la mente abierta y la fuerza en nuestras manos.
Con el cien por cien de los votos escrutados, el voto en blanco ha sido el mayor en toda la democracia española. Sumados a los votos nulos, formarían la cuarta potencia más votada en estas elecciones. Y es que, a veces, un color dice más que mil palabras.

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