Salvadora

¿Por qué tengo la impresión de que el mundo desaparece cuando cierro los ojos? Hay una voz dentro de mí que dice: “Recuerda que esto no es un sueño… porque los sueños se tienen con los ojos cerrados. Y todavía estamos despiertos”. Todavía es demasiado tiempo. Sigo buscando mi propio sueño, pero no lo encuentro.
Hoy encallo en una ribera solitaria empapada de recuerdos. Mis pies desnudos se hunden en el barro. Si ando descalzo es porque así siento mejor cada paso. Si tropiezo, me hace daño. Pero si vuelo, sentiré el aire alzándome a los cielos.
Salvadora bautizaron tus aguas los hombres de antaño. Salvadora de vidas enfermas, sanadora de almas rotas, curandera de melancolías crónicas. Pasan los años, las personas, las ilusiones y hasta las traiciones. Y finalmente vas a tener razón: quizá no sea casualidad que siempre acabe aquí, a los pies de tus manantiales, a mojarme contigo, para ver si también haces honor a tu nombre y me salvas de mis propios demonios.

Esta noche, al menos, no cerraré los ojos. Lo prometo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s