Almagro, teatro en estado puro

 
Corral de comedias de Almagro
Corral de comedias de Almagro

 Son calles desiertas, calles manchegas, calles retorcidas, calles engalanadas con el señorío de los siglos XVI y XVII. La mirada se pierde por entre las venas de la ciudad (disfrazada aún de pueblo) y, allá donde se para, descubre un elemento arquitectónico llamativo, un portalón precioso, una casona de otra época, una iglesia… y la omnipresente alma de las llamadas artes escénicas. El teatro. Nuestro primer destino es una exquisita combinación de gastronomía, cultura y arquitectura. Afinen sus sentidos.     

(RECUERDA: pinchando en cada foto, se amplía)       

Iglesia de San Juan
Iglesia de San Juan

  Aunque el estómago de España recuerda a Almagro especialmente por sus berenjenas, la ciudad castellano-manchega puede presumir de ser la única que conserva en perfectas condiciones el último ejemplo de corral de comedias completo de la época (siglo XVII). Todo el casco histórico es un perfecto ejemplo de cómo conservar, rehabilitar, cuidar y aprovechar la arquitectura legada durante siglos; monumentos, casonas, patios, iglesias, palacios renacentistas y conventos que han sobrevivido a los años y hoy continúan sirviendo a la población de forma funcional de múltiples maneras. Muchas ciudades deberían aprender cómo administrar el patrimonio igual que ha hecho Almagro.          

Teatro Hospital de San Juan
Teatro Hospital de San Juan

     

La Iglesia de San Blas (anteriormente conocida como ermita del Salvador, hasta el siglo XVIII) vigilará nuestro coche. Aquí lo dejamos, en una extraña convergencia de calles y señales que a alguien que vive en una ciudad de plano cruadricular le cuesta entender. No hay que andar mucho para contemplar el primer punto de interés de nuestra ruta: el Teatro Hospital de San Juan, del siglo XVIII. En realidad sólo queda la enfermería y la nave de la iglesia, pero su restauración le ha devuelto esplendor y funcionalidad (con toques modernistas).          

Teatro municipal
Teatro municipal

  Aledaño se sitúa el “Espacio de arte contemporáneo”, donde se celebran exposiciones relacionadas con el arte contemporáneo, especialmente teatrales. Subimos la calle de San Agustín y nos llama poderosamente la atención el intenso color rojo del neoclásico teatro municipal, de 1860 (rehabilitado en 1988). Su interior con forma elíptica permite una acústica perfecta, mientras a la entrada nos esperan diversos bustos.
La primavera acaba de estallar, pero el frío no se ha ido del todo. Es la época en la que cada uno no sabe muy bien qué ponerse: los más atrevidos van en manga corta, mientras los más frioleros siguen con el abrigo puesto. Las terrazas comienzan a querer invadir las calles, aunque las más solitarias del casco histórico parecen desiertos. La tranquilidad se apodera de nosotros y abandonamos la enfermiza manía y costumbre aprendida en la ciudad de caminar con prisas, aunque no lleguemos tarde a ninguna parte. Aquí no hay sitio para el ajetreo; caminamos solos, a penas sorprendidos por algún anciano lugareño que nunca nos negará un amable saludo, aunque sea la primera vez que nos vea. Esa experiencia en la vida se concentra en el museo del encaje (inaugurado en 2004), donde nos encontraremos obras textiles dignas de museo. Pero no es necesario entrar en uno para contemplar este tradicional arte del encaje; por las calles nos topamos con numerosas mujeres practicando esta bella tradición que aquí ha sobrevivido a las técnicas más avanzadas.
Pero no es lugar exclusivo para viejos esta bella ciudad monumental; la juventud se concentra en la plaza mayor, verdadera joya de la ciudad, verdadera sorpresa para el viajero: como si hubieran desecado el llamado “Mar de Castilla”, los ventanales de estilo portuario sobre soportales irregulares parecen querer engañarnos, haciéndonos creer que estamos en un pueblo costero.   

Plaza mayor
La Plaza mayor con la Iglesia de San Agustín de fondo

     

Detalle del curioso acristalamiento

Panorámica de la Plaza Mayor

Soportales de la Plaza Mayor

Soportales de la Plaza Mayor

Conserva su espíritu de plaza de armas, aunque con el tiempo los dueños de las casas situadas encima de los soportales fueron cerrando las terrazas hasta reconvertir el estilo al actual. En la actualidad podemos comer o tomarnos algo tranquilamente, pues dichas casas ahora son restaurantes y bares, y así podemos asomarnos a esas históricas ventanas mientras abajo sigue desarrollándose el teatro de la vida, ajeno a nosotros.
Las columnas toscanas irregulares, igual que las vigas de madera travesañas, dan un aire extraño al conjunto, con fachadas torcidas y suaves curvas, por lo que la planta de la plaza no es realmente rectangular. A ambos lados, dos callejones de visita obligada: el Toril y el Villar. Simple pero bella arquitectura popular.    

Uno de los bonitos callejones de Almagro que dan a la Plaza Mayor.

Los lugareños todavía viven en estas bellas casas con soportales.

Y, cómo no, el corral de comedias, cuya entrada está justo aquí. Por tres euros, podemos acceder a él con un pequeño panfleto en la mano y el préstamo de un útil “teléfono” que nos explica los detalles y curiosidades de tan único lugar. Fue en 1628 cuando abrió sus puertas por primera vez, alternando el uso de corral de comedias con el de mesón. El museo nacional (título otorgado en 1955) estuvo en el olvido demasiado tiempo, amenazado con desaparecer devorado por el tiempo.Pero su redescubrimiento fue un empecinamiento del pueblo, que lo sacó del olvido y lo devolvió a la vida tras una profunda rehabilitación ajustada al aspecto original del siglo XVII. Gracias a los vecinos, hoy todo el mundo puede disfrutar de esta auténtica joya. Pisar el suelo donde artistas desaparecidos hace siglos divirtieron al pueblo y donde la sociedad de la época se reunía para disfrutar con el arte es extraño. Nos invade una sensación de haber atravesado las leyes físicas establecidas para viajar en el tiempo. Un convento, una iglesia, una catedral… son edificios que siempre nos llamarán la atención y disfrutaremos por su arte arquitectónico, pero estar en el último y original corral de comedias que existe es diferente; sólo Almagro lo posee. Somos privilegiados de estar hoy aquí. Resuenan las voces de dos jóvenes actores que ensayan ajenos a nuestra presencia. Excepto el escenario, todo está vacío; somos los únicos turistas que esta tarde recorren las galerías y plantas (tres) de este teatro. Las butacas parecen espectadores silenciosos que respetan los ensayos sin rechistar. Nos movenos con cautela, atención y respeto. La madera es el material preferido aquí, mayoritariamente pintado de un característico tomo burdeos. Dentro de unas horas, todo esto estará lleno de gente que, igual que antaño, volverá a disfrutar de la magia del teatro, gracias a los múltiples, importantes e internacionales festivales que aquí se celebran. Pero nosotros nos vamos ya, dejando a los actores trabajando sus diálogos para lograr el mejor de los aplausos posibles.        

       

       

Patio de butacas del corral de comedias

El museo nacional del teatro

  Al fondo de la plaza, opuesto al Ayuntamiento, está el Museo nacional del Teatro. En su interior, joyas del género en sus más variadas formas: pinturas, escenografías, esculturas, fotografías, trajes, programas, etc.
Algo más terrenal encontramos en la cercana calle del Gran Maestre, donde las tiendas de comestibles abundan, y no podían faltar ni las típicas flores de Castilla-La Mancha (“hojaldroso” postre de toda la comunidad) ni las archifamosas berenjenas. Pero hay más: mermeladas, vinos, cavas… todo artesanal. Y todo de la comarca. Lo mejor para preparar algunos regalos, reponer fuerzas y continuar, pues aún hay mucho que ver.
Siguiendo la calle del Gran Maestre, llegamos a la Parroquia de San Bartolomé (antiguo colegio de la Compañía de Jesús), fundada en 1602 por Felipe II. Seguimos nuestra caminata recorriendo toda la calle, ahora renombrada a Calle San Bartolomé, hasta llegar a la Ronda de Santo Domingo, donde nos topamos con la Antigua         

Antigua Universidad

Antigua Universidad Renacentista

Universidad Renacentista; sobrio e imponente edificio del siglo XVI que abandonamos para continuar nuestra visita. Otra vez llegamos al punto de partida, donde el coche nos espera, pero no lo cogemos aún, pues queda por visitar el Almacén de los Fúcares, traducción libre que los lugareños hicieron del apellido alemán Fugger. Se trata de un precioso edificio del siglo XVI que guardaba el grano de las órdenes militares cercanas, además del mercurio de las abundantes minas de Almadén. Una vez más, una profunda rehabilitación ha conservado su espíritu intacto, lustroso, y nos sorprenden especialmente las escaleras, el zaguán de la entrada y los soportales del patio renacentista interior. Hay abundante chiquillería y jóvenes, y es que este edificio y sus numerosas estancias son ahora un centro cultural y recreativo con abundantes asociaciones y actividades que le dan vida.     

Patio renacentista del Almacén de los Fúcares

     

Iglesia Madre de Dios

Aún hay más lugares interesantes por ver, como el museo etnográfico o la Iglesia Madre de Dios, pero el tiempo apremia. Regresamos al coche conversando plácidamente en este ocaso primaveral inolvidable. Nuestros pasos resuenan por entre los coquetos balcones que nos miran, y por un momento nos creemos actores sin guión ni papel que improvisan rumbo al siguiente destino. ¿Nos acompañas?

Anuncios

2 comentarios

  1. Un pueblo con mucho encanto Almagro. Un placer pasear por allí con tu texto y tus fotos :). Me ha gustado mucho la foto panorámica.
    Me encantaría poder ver algún día en alguna obra de teatro en el corral de comedias de Almagro.

    Saludetes !!

    29 marzo, 2010 en 15:15

  2. Anónimo

    y los bolillos???”

    20 junio, 2012 en 12:44

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s